Golazo de Julián Álvarez deposita a Argentina en otra semifinal del Mundial al vencer 3-1 a Suiza

Publicado: 12 jul 2026, 10:15 GMT-4|Actualizado: hace 4 horas

KANSAS CITY, Missouri, EE.UU. (AP) — Quizás esté en el temple de Argentina que los vigentes campeones del mundo siempre encuentren la manera de ganar.

Quizás sea simplemente su capacidad para sufrir.

En otra noche de suplicio de Argentina en la Copa del Mundo, Julián Álvarez catapultó la noche del sábado a la Albiceleste a la semifinal del torneo con una sensacional definición en la prórroga que iluminó la victoria 3-1 ante una Suiza que jugó en inferioridad numérica a partir de los 72 minutos por la expulsión de Breel Embolo.

Cuando Argentina padecía para doblegar a un rival replegado atrás para ir a los penales, Álvarez recibió fuera del área y sacó un derechazo que clavó en el ángulo a los 112 minutos para su primer gol de este Mundial.

La jugadal del gol fue gestada por el atacante José Manuel López, quien había ingresado un par de minutos. López arrastró marcas por el costado derecho y entregó el balón a Álvarez, cuyo remate batió al arquero Gregor Kobel.

“La enganché hermosa. Golazo”, dijo Álvarez, autor de cuatro conquistas en la consagración de Argentina en Qatar 2022.

El más reciente agónico triunfo de Argentina sirvió la mesa para una semifinal contra Inglaterra. Horas antes en Miami, los Tres Leones vencieron 2-1 a Noruega en otra prórroga. Será la sexta semifinal que Argentina disputa en los mundiales y la tercera desde Brasil 2014.

Lautaro Martínez puso cifras definitivas al anotar cuando quedaban escasos segundos en el tiempo extra en el estadio Arrowhead.

Alexis Mac Allister puso en ventaja a la Albiceleste a los 10 minutos al cabecear un tiro de esquina ejecutado por Lionel Messi.

La racha goleadora de nueve partidos de Messi llegó a su fin, pero su persecución por un segundo título del Mundial —y el cuarto de Argentina— prosigue.

Argentina se adormeció al promediar el segundo tiempo y Suiza plasmó en gol su mejor trance del partido con la anotación Dan Ndoye a los 67 minutos para el 1-1 transitorio.

Pero el empuje de los suizos se vio frenado cuando a Leandro Paredes le mostraron una tarjeta amarilla por una entrada sobre Embolo, pero el video mostró que el jugador suizo se estaba cayendo antes de que el mediocampista argentino hiciera contacto con él. Como Embolo había recibido una tarjeta amarilla anteriormente en el encuentro, se le mostró una tarjeta roja, dejando a los suizos con 10 hombres.

“Se pusieron las cosas difíciles más allá de que teníamos uno más. Sabíamos que si seguíamos yendo todos juntos el gol iba a llegar”, expresó Álvarez. ”Obviamente que preferiríamos ganarlo antes, pero sabemos que no es fácil, todos los partidos del Mundial están siendo así. Quedan dos más”.

Es la segunda vez que se revoca una tarjeta amarilla utilizando el protocolo de “identidad equivocada” en el Mundial. La regla permite que el árbitro asistente de video intervenga cuando se muestra una tarjeta amarilla o roja al jugador incorrecto.

“No logro comprender cómo el VAR puede tomar ese tipo de decisión”, dijo el zaguero suizo Nico Elvedi.

La tricampeona Argentina intenta convertirse en el primer equipo desde Brasil en 1962 en revalidar el título.

“Lo que consiguió este equipo hoy es histórico, estar en otra semifinal”, declaró el seleccionador argentino Lionel Scaloni.

Inmersa en un racha de 12 partidos sin perder en el Mundial, Argentina ha lucido vulnerable en las rondas de eliminación directa. Venció con lo justo a la modesta Cabo Verde en los dieciseisavos de fina y luego volteó 2-0 en los últimos 11 minutos del tiempo reglamentario para vencer a Egipto y citarse con Suiza en la casa de los Chiefs de Kansas City.

Los suizos, por su parte, disputaban su primer cuarto de final de un Mundial desde 1954. Siguen sin poder alcanzar una semifinal, ni han vencido a Argentina en tres enfrentamientos del torneo.

“Sabíamos que era un equipo muy físico, nos pusieron en dificultad”, reconoció Scaloni. “No fuimos capaces de salir de ciertas situaciones. La suerte estuvo de nuestro lado porque a ellos les expulsaron a uno”.

Argentina ha establecido su base durante el último mes en Kansas City, entrenándose en la sede del club de la MLS Sporting Kansas City, seduciendo a miles de nuevos aficionados. Y el sábado por la noche, llenaron el Arrowhead por segunda vez en este torneo, con la esperanza de ver a Messi hacer más magia después de su triplete contra Argelia en el mismo estadio hace unas semanas.

Hizo un calor brutal y hubo mucha humedad durante todo el día, pero las temperaturas comenzaron a bajar con la puesta del sol, lo que ofreció un escenario pintoresco para el partido número 100 de un Mundial ampliado, y el último encuentro de la ronda de cuartos de final.

Suiza, un equipo de vocación defensiva, apenas había encajado tres goles en cinco partidos, y dominó el balón en los primeros minutos. Pero bastó Messi, cuyos ocho goles le tienen empatado en la cima de la tabla de artilleros junto con el francés Kylian Mbappé, para hacer vibrar a una multitud marcadamente pro Argentina.

Messi propició un tiro de esquina temprano con un par de toques de gran calidad, y luego colgó el balón que Mac Allister cabeceó para el 1-0.

Tras exigir al arquero argentino Emiliano Martínez con un par de intervenciones en el segundo tiempo, los suizos lograron igualar cuando Ricardo Rodríguez filtró un pase preciso para Ndoye y éste definió con facilidad para mandar la pelota al fondo de la red.

Cualquier impulso que el empate le dio a Suiza desapareció con la tarjeta roja a Embolo unos minutos después.

Argentina tuvo que empezar de nuevo. Mac Allister cabeceó desviado a los 89 y Messi generó una ocasión frente al arco que remató apenas afuera en el segundo minuto del tiempo añadido.

Tal como lo ha hecho durante todo el torneo, la Albiceleste encontró la manera de mantener viva su búsqueda de campeonatos consecutivos.

“No estamos jugando como queremos, tenemos rivales enfrente que nos ponen en dificultad”, afirmó Lautaro. “Tenemos que encontrarle la vuelta a los partidos. La clave es no perder la paciencia, mover la pelota de un lado al otro y por suerte conseguimos los goles al final”.