Republicanos inician largo debate sobre normas más estrictas para el registro de votantes

Publicado: 18 mar 2026, 08:50 GMT-4|Actualizado: hace 2 horas
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WASHINGTON (AP) — Los republicanos iniciaron un esfuerzo sin precedentes para tomar el control del pleno del Senado y hablar durante días sobre un proyecto de ley que saben que no se aprobará: un intento de captar la atención pública sobre una legislación que exige normas más estrictas para el registro de votantes, mientras el presidente Donald Trump presiona al Congreso para que actúe antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.

El maratón de discursos podría durar una semana o más, posiblemente hasta el fin de semana, mientras el líder de la mayoría del Senado, John Thune, intenta sortear la insistencia de Trump en el tema y la oposición unificada de los demócratas. Trump ha instado a Thune a eliminar el obstruccionismo -- una norma según la cual se necesitan 60 de los 100 votos para aprobar una ley -- o a encontrar otra vía para aprobar el proyecto, pero Thune ha dicho repetidamente que no tiene los votos para hacerlo.

En su lugar, los republicanos pretenden montar una demostración larga y ruidosa de apoyo a la legislación, que exigiría a los votante demostrar que son ciudadanos de Estados Unidos antes de registrarse para votar y mostrar identificación en los centros de votación, entre otras cosas. Es una estrategia arriesgada, sin garantía de que sea suficiente para Trump, quien ha dicho que no firmará otros proyectos de ley hasta que se apruebe la Ley para Salvaguardar la Elegibilidad del Votante Estadounidense —también conocida como la SAVE America Act o la SAVE Act—.

Se espera que el debate en el pleno termine finalmente con una votación fallida. Los republicanos necesitan 60 votos para impulsar el proyecto hacia una votación final, pero tienen 53 escaños, y los 45 demócratas y los dos independientes, que se alinean con los demócratas, se oponen.

El debate “dejará constancia de la postura de los demócratas”, manifestó Thune. Agregó que “aún está por verse cómo termina”.

El Senado votó 51-48 el martes para iniciar el debate, con la senadora de Alaska, Lisa Murkowski, como la única republicana que votó en contra de avanzar con el proyecto de ley.

En una publicación en redes sociales el martes por la mañana, Trump lanzó una advertencia a cualquier republicano que no apoye el proyecto: “NUNCA (¡JAMÁS!) RESPALDARÉ A NADIE QUE VOTE EN CONTRA DE ‘¡SAVE AMERICA!’”.

Crear normas estrictas para el registro de votantes

Trump afirma, sin pruebas, que los demócratas solo pueden ganar en las elecciones de mitad de mandato si hacen trampa y dijo explícitamente que los republicanos necesitan la SAVE America Act para ganar en noviembre. La Cámara de Representantes aprobó la legislación a principios de este año, pero el Senado pasó a otros asuntos cuando quedó claro que los republicanos no tenían los votos para aprobarla.

Pero Trump dejó claro que no estaba satisfecho y presionó al Senado para que actuara. El presidente republicano ha dicho que no firmará otra legislación, incluido un proyecto de ley bipartidista de vivienda respaldado por la Casa Blanca, hasta que se apruebe el proyecto sobre votación.

El proyecto contiene una serie de disposiciones que Trump y sus seguidores más leales han impulsado como parte de un esfuerzo amplio por afirmar el control federal sobre las elecciones. Exigiría a los votantes de todo el país presentar prueba de ciudadanía al registrarse y mostrar una identificación de votante aceptada al emitir su voto.

También crearía nuevas sanciones para los trabajadores electorales que registren votantes sin prueba de ciudadanía y obligaría a los estados a entregar datos de votantes al Departamento de Seguridad Nacional para que funcionarios federales puedan detectar a votantes que estén en el país de manera ilegal.

Trump también quiere que se añadan nuevas disposiciones al proyecto, incluida una prohibición de la mayoría de las boletas por correo.

“Garantizará las elecciones de mitad de mandato”, dijo Trump sobre el proyecto la semana pasada. “Si no lo consiguen, habrá grandes problemas”.

La oposición demócrata al proyecto es firme

Los demócratas y muchos grupos que promueven el acceso al voto sostienen que hay poca evidencia de que no ciudadanos voten y afirman que el proyecto privaría del derecho al voto a millones de electores —incluidos republicanos— al crear nuevas cargas para demostrar la ciudadanía.

Ya es ilegal votar si no se es ciudadano pero el proyecto establecería nuevas normas estrictas sobre la documentación que la mayoría de las personas tendrían que presentar en persona para registrarse para votar. Los opositores a la medida señalan que esos documentos no siempre están fácilmente disponibles para muchas personas y argumentan que acabaría con los esfuerzos de registro de votantes y penalizaría injustamente a los jóvenes que se registran para votar por primera vez, a las mujeres casadas que cambian su nombre y a las personas que no pueden viajar para presentar sus documentos, entre otros grupos.

Si bien los republicanos se han centrado en los nuevos requisitos del proyecto para mostrar identificación cuando se presenten a votar, los demócratas dicen que lo que más les preocupa es que la legislación permitiría al gobierno federal sacar a votantes de los padrones .

El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, declaró que los demócratas no se oponen a la identificación de votantes, pero que “esto se trata de depurar los padrones electorales de manera masiva, de modo que una persona ni siquiera tendrá la oportunidad de mostrar una identificación de votante cuando se presente a votar, porque ya estará eliminada de las listas”.

Se espera un espectáculo en el pleno del Senado

Trump, respaldado por el senador republicano Mike Lee de Utah, ha presionado para que haya un filibuster con discursos, lo que obligaría a los demócratas a hablar durante días o semanas para retrasar la aprobación del proyecto. Pero Thune y el conjunto más amplio de la conferencia republicana rechazaron esa idea, al argumentar que terminaría en fracaso después de darles a los demócratas un escenario y la oportunidad de presentar enmiendas interminables, lo que podría añadir sus prioridades al proyecto.

En cambio, los republicanos están tomando el control del pleno con sus propios discursos, avanzando bajo el procedimiento habitual pero operando fuera de los límites de tiempo normales que suelen aplicarse al debatir legislación. Se espera que los demócratas respondan con sus propias maniobras de procedimiento, posiblemente obligando a los republicanos a acudir al pleno a cualquier hora para votaciones, lo que significa que deberán permanecer cerca del Senado durante todo el tiempo que dure el proceso.

Lee señaló la semana pasada que no está claro cómo se desarrollará todo. Dijo que cree que Trump “entiende que necesitamos hacer un esfuerzo agresivo aquí”.

“Y gran parte de eso”, dijo, “tendrá que determinarse en tiempo real a medida que avancemos”.

El grado de satisfacción de Trump con el proceso, sostuvo Lee, “dependerá de si, a su juicio, lo dimos todo”.

El lunes por la noche, Lee estaba movilizando a los votantes de la base de Trump en X.

“Una vez que estemos con este proyecto”, escribió, “debemos mantenernos en él hasta que se convierta en ley”.