Jueza desestima caso de deportación de jardinero mexicano

Publicado: 13 feb 2026, 08:37 GMT-5|Actualizado: hace 4 horas

LOS ÁNGELES (AP) — Una jueza de inmigración desestimó el caso de deportación contra un jardinero mexicano que fue arrestado en el sur de California el año pasado. Ahora, el padre de tres marines de Estados Unidos está en camino de obtener la residencia legal permanente en el país.

Narciso Barranco, quien llegó a Estados Unidos desde México en la década de 1990 y no tiene estatus legal, fue detenido en junio. El caso atrajo una enorme atención en momentos en que la batida migratoria del gobierno del presidente Donald Trump era objeto de escrutinio y protestas.

Testigos publicaron videos del momento en que Barranco fue arrestado en Santa Ana, una ciudad del condado de Orange. Agentes federales forcejearon con Barranco y lo inmovilizaron contra el suelo fuera de un restaurante IHOP, donde donde realizaba trabajo de jardinería.

Barranco fue trasladado a un centro de detención de Los Ángeles y quedó sometido a un proceso de deportación. Fue liberado en julio, luego de pagar una fianza de 3,000 dólares y se le ordenó portar un dispositivo de rastreo electrónico en el tobillo.

En una orden del 28 de enero que dio por terminado el caso de deportación, la jueza Kristin S. Piepmeier indicó que Barranco, de 49 años, había aportado pruebas de que es padre de tres hijos nacidos en Estados Unidos que pertenecen a las fuerzas armadas, volviéndolo elegible para solicitar un estatus legal.

“Me siento contento”, dijo Barranco en una entrevista telefónica en español. “Gracias a Dios no tengo ese pesar encima”.

Señaló que aún pasa la mayor parte del tiempo en casa y no quiere arriesgarse a salir hasta que concluya con el papeleo legal.

El Departamento de Seguridad Nacional informó el jueves que apelará la decisión de la jueza, que fue reportada en primera instancia por The New York Times.

La abogada de Barranco, Lisa Ramirez, señaló que su cliente siente un “enorme alivio” ahora que los agentes de inmigración le retiraron el dispositivo de rastreo y dejaron de realizar sus revisiones periódicas.

“La naturaleza agresiva de su detención fue algo traumático”, aseguró Ramirez el jueves. “El señor Barranco no tiene ningún antecedente penal. Fueron por él porque era un jardinero de tez morena en las calles de Santa Ana”.

Ramirez explicó que Barranco ha solicitado el beneficio de permiso de permanencia temporal en el país, un programa que protege de la deportación a los padres de miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos y les ayuda a obtener la residencia permanente. De aprobarse la solicitud, Barranco recibirá un permiso de trabajo. Calculó que el proceso podría tardar al menos seis meses.

La subsecretaria de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, reiteró las afirmaciones previas del gobierno de que Barranco se negó a acatar las órdenes de los agentes y blandió su desbrozadora en contra de uno de ellos.

“Los agentes tomaron las medidas apropiadas y siguieron su entrenamiento para usar la fuerza mínima necesaria para resolver la situación de una manera que prioriza la seguridad del público y de nuestros agentes”, afirmó McLaughlin el jueves en un comunicado.

Su hijo Alejandro Barranco contó a The Associated Press en junio que su padre no atacó a nadie, no tenía antecedentes penales y es amable y trabajador. El veterano del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos sostuvo que el uso de la fuerza fue innecesario y difería mucho de su entrenamiento militar. Alejandro Barranc