Formar un fondo de emergencia podría parecer difícil, pero estos consejos pueden ayudarle

Publicado: 26 ene 2026, 15:39 GMT-5|Actualizado: hace 3 horas

NUEVA YORK (AP) — Tal vez su automóvil se averió, le robaron la computadora o tuvo que acudir a una sala de urgencias médicas. Las emergencias son inevitables, pero usted puede prepararse para enfrentarlas desarrollando un fondo de emergencia.

“Hay tantas cosas que suceden en nuestras vidas que no esperamos, y la mayoría de ellas requieren medios financieros para superarlas”, señaló Miklos Ringbauer, contador público certificado.

El estándar de la industria es ahorrar de tres a seis meses de gastos en un fondo de emergencia. Sin embargo, esto puede parecer abrumador si usted vive al día o si tiene deudas. Pero si se encuentra en alguna de estas situaciones, es aún más crucial construir una red de seguridad financiera que pueda ayudarle en tiempos de crisis.

“Los fondos de emergencia le permiten evitar caer en más deudas”, señaló Jaime Eckels, planificadora financiera certificada y líder en gestión de patrimonio para Plante Moran Financial Advisors.

Supongamos que usted está pagando varias tarjetas de crédito y otros préstamos. En ese caso, Rachel Lawrence, jefa de asesoramiento y planificación para Monarch Money —una aplicación de planificación financiera y presupuestos—, recomienda que haga los pagos mínimos mientras construye su fondo de emergencia. Una vez que haya alcanzado una cantidad que sienta adecuada para su estilo de vida, puede seguir abordando su deuda de manera más enérgica.

Ya sea que quiera iniciar un fondo de emergencia o crear mejores hábitos mientras ahorra, aquí hay algunas recomendaciones de expertos:

Comience con pequeños hitos

La idea de ahorrar para cubrir de tres a seis meses de gastos puede ser abrumadora, por lo que es mejor comenzar con un hito más pequeño. Lawrence recomienda iniciar con una meta de ahorrar 1,000 dólares, y luego pasar a ahorrar el equivalente a uno, tres y seis meses de gastos.

La forma en que aborde este objetivo puede variar dependiendo de cuáles sean sus ingresos y su presupuesto. Pero comenzar con metas pequeñas y alcanzables puede ayudarle a construir un fondo de emergencia sin sentirse presionado financieramente.

“Comenzar con poco está bien. Incluso si son 20 dólares tomados directamente de su cheque de pago, esas pequeñas cosas pueden sumar”, apuntó Eckels.

Ella recomienda construir su fondo de emergencia en una cuenta separada de su cuenta de ahorros regular, idealmente una cuenta de ahorros de alto rendimiento, que ofrece una tasa de interés más alta que una cuenta de ahorros tradicional.

Decida cuál es la cantidad adecuada para su vida

Saber cuánto ahorrar para su fondo de emergencia depende de su situación de vida. Lawrence sugiere que evalúe sus propias responsabilidades financieras para estimar a cuánto debería ascender su fondo de emergencia ideal.

Para profesionales solteros sin responsabilidades financieras significativas, tales como una hipoteca o un coche, la cantidad podría ser de 2,000 a 3,000 dólares. En cambio, las personas con hijos y varias mascotas podrían aspirar a ahorrar para cubrir seis meses de gastos.

“No hay una solución única para todos. Todo el mundo es diferente, especialmente si se tienen gastos variables cada mes”, expresó Ringbauer.

Lawrence recomienda que las personas que trabajan por su cuenta mantengan dos fondos de emergencia: uno para sobrellevar los meses de bajos ingresos, y otro para verdaderas emergencias. Para desarrollar su cuenta de reserva, Lawrence recomienda apartar algo de dinero durante los meses de altos ingresos.

“Guarda usted esa cantidad en su cuenta de reserva hasta que tenga dos o tres meses de la cantidad que desea”, señaló. “Porque de esa manera, en cualquier mes en el que disponga de menos dinero, puede retirar de la reserva y no pasa nada”.

Automatice sus ahorros

Eckels recomienda configurar ahorros automáticos, una forma que requiere poco esfuerzo para desarrollar su fondo de emergencia.

Programar sus ahorros para que sean retirados de su cuenta bancaria tan pronto llegue su cheque de pago es una forma efectiva de construir un hábito de ahorro sin tener que transferir el dinero manualmente.

“Siempre le digo a la gente que, si nunca estuvo en su cuenta bancaria, nunca lo tuvo, ¿verdad?”, añade Eckels.

Recomienda también que sus clientes abran una cuenta separada, una que no esté en el mismo banco que su cuenta corriente, para que no se sientan tentados a transferir el dinero en una situación que realmente no sea una emergencia.

Hágalo visible

A medida que avanza hacia su objetivo de tener un fondo de emergencia, el hacer visibles sus avances puede ayudarle a mantenerlo motivado, según Lawrence.

Ella recomienda ser creativo con la forma en que rastrea su progreso, idealmente con un método que le traiga alegría.

“Usted quiere que su cerebro se sienta recompensado lo más frecuentemente posible, cuando ve un montón de progreso”, señaló.

Algunas opciones para que sus avances sean visibles incluyen dibujar un rastreador tipo termómetro y mantenerlo actualizado a medida que usted se encamina hacia su objetivo, documentar su progreso en un rastreador de desarrollo de hábitos en su teléfono, o usar una aplicación de presupuestos con una herramienta de seguimiento.

Ahorre ingresos inesperados

Si su presupuesto es realmente ajustado y no tiene mucho margen de maniobra para apartar dinero que le permita crear un fondo de emergencia, Lawrence recomienda ahorrar ingresos inesperados.

“Ganancias que tal vez no esperaba, tales como reembolsos fiscales o recibir un tercer cheque de pago cuando normalmente le pagan dos veces al mes, o un bono, son sus mejores formas de avanzar cuando usted está ajustado”, apuntó Lawrence.

En general, ella recomienda que las personas destinen el 10% de su ingreso inesperado para sí mismas y el resto para su fondo de emergencia. Con esa distribución, es posible ahorrar y a la vez sentirse recompensado por el ingreso inesperado.

Si lo usa, no se sienta culpable

Es probable que ocurra una emergencia, y cuando suceda, no necesita sentirse culpable por usar su fondo de emergencia, agregó Lawrence. En cambio, es mejor pensar en cómo ha logrado su objetivo de construir una red de seguridad financiera para sí mismo.

“No se sentiría mal por dar su enganche para comprar una casa, no se sentiría mal por ahorrar para la jubilación, y de hecho para jubilarse”, añadió.